ESFUERZO
En una carrera, y más si es de 21 kilómetros y por montaña, da para pensar mucho en todo.
Esto es una de las muchas partes positivas del deporte; el que te haga reflexionar sobre lo que haces y sobre cómo lo llevas a cabo.
Ayer me daba cuenta de que una carrera de este tipo se asemeja en muchos aspectos a nuestro día a día.
Empezamos por la preparación física, estar a un mínimo nivel para poder aguantar todo el trayecto sin llegar muy agotado. Hoy en día debes estar formado y reciclarte para estar a la altura del puesto de trabajo al que quieres aspirar. No pretendas llegar a un puesto imposible cuando no tienes las condiciones o no estás en ese momento porque solo hará que el fracaso y la decepción destrocen tus objetivos.
Durante la carrera te encuentras obstáculos externos e internos. Obstáculos externos que no los ves venir, por lo que hace que tu capacidad de reacción esté siempre en alerta. Y obstáculos internos, obstáculos personales que te van influenciando y moldeando la carrera. Son aquellas condiciones físicas y emocionales que te van colocando a un ritmo y a otro durante todo el trayecto. Los obstáculos pueden ser previsibles o también puedes encontrarte con algunos que te sorprendan. Una mala alimentación, falta de sueño, un mal día, algún dolor físico… Como la vida misma, no todos los días son iguales y no todos los días sabemos afrontar el trabajo de la misma manera que el anterior.
Luego vienen las dudas y el cuestionar cómo podré afrontarla, de qué forma me puedo apoyar para llegar, qué tengo que ir modificando de lo planteado para poder conseguir mi éxito personal: el acabar satisfecho con el trabajo. En la vida igual; interrogantes, dudas, incertidumbres y la mala costumbre de infravalorar el proceso hasta conseguir lo que quieres.
A lo largo de la competición te encuentras gente, conocida o gente local, que te anima y que aplaude tu ritmo. Gente que te orienta, gente que te ofrece alimentos y gente que se hace a un lado para que puedas cruzar sin dificultad. Son pequeños gestos que se agradecen cuando estás poniendo tu cuerpo a un límite que pasa la media. En la vida nos ayuda la gente que te ahí esperando nada a cambio, haciendo a un lado algunas piedras en el camino. Nos gusta que se premie nuestro trabajo y nuestro esfuerzo, tanto cuando sale bien como cuando hay días no tan buenos. Y aquí entra en juego el error o el fracaso. El error es una herramienta súper válida para la mejora, no maltratemos este término. El error genera aprendizaje, un error significa transformación, con el error puedes anticiparte de lo que estás haciendo mal y poder darle un cambio.
En definitiva, correr para sentir, sentir para poder actuar, actuar para poder desarrollarte y desarrollarte para poder mejorar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario