Jaque mate, 2022.
Sentimientos encontrados, emociones dispares.
Me llegan comentarios de amigos reflexionando sobre cómo nos ha tratado este año. Quejas, lamentos, estrés, falta de tiempo, falta de estímulos, falta de concentración, pérdida de las emociones, apatía, autoprotección, ausencia social…
No se asusten, también tengo amigos que reflexionan sobre la ilusión, los logros, la sorpresa, el esfuerzo, la esperanza, la alegría, el amor, la amistad, la familia…
A medida que pasan los años puedo empatizar con todos estos aspectos que encuentro a mi alrededor, los voy sufriendo y experimentando.
Lo que me doy cuenta es que somos seres vulnerables y cada vez con menos herramientas para enfrentarnos al día a día.
Pienso que deberíamos frenar un poco, darnos cuenta de lo frágil que es la estabilidad y hacer esto más fácil.
Deberíamos ser más tolerantes, deberíamos respetar más nuestros principios, deberíamos respetar más la cultura, necesitaríamos escuchar más mirando a los ojos, aprenderíamos más leyendo y conociendo más allá de lo que tu realidad comprende, progresaríamos más jugando en equipo, avanzaríamos más apostando por la ciencia y no por la evidencia, destacaríamos más como sociedad si destruyésemos nuestros prejuicios.
Rechaza la rendición, estimula la capacidad, legaliza tus miedos, desafía la gravedad emocional, racionaliza los días buenos y los días complicados, diversifica tus ideales y pensamientos, consume todo aquello que haga despertar tu curiosidad por aprender, afronta y explora todas y cada una de las barreras que te impiden avanzar, respeta la conformidad de la gente que te rodea, sé parte de la política activa, la política que nace en el día a día, verbaliza tus sentimientos, intenta entender qué significa realmente ser patriota.
«Solo tú puedes decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado».
El mundo es complicado, ¿qué tal si lo hacemos un poco mejor esta vez?
¡Feliz entrada al 2023!
No hay comentarios:
Publicar un comentario