sábado, 9 de marzo de 2019

9 de marzo

Hoy mucha gente estará apagando el chip de «lucha por la igualdad». Muchos partidos políticos habrán vuelto a la oficina para colgarse otra medalla por haber estado representando a su partido en la manifestación. Muchas empresas estarán contentas de proclamar que sus trabajadoras acudieron ayer a la huelga, aunque el lunes volverán a trabajar sabiendo que cobran menos que sus compañeros. El lunes, las figuras masculinas volverán a estar en los libros de texto haciendo sombra a las femeninas. Escucharemos más casos de abuso hacia mujeres...

¿Asusta hablar de feminismo? ¿Agota estar escuchando feminismo? ¿Es utópico el feminismo?
No se puede poner en duda que es imparable, ha venido para quedarse. Dejemos que respire tranquilo y que alce la voz por todas aquellas mujeres invisibles.

Vamos a entrar en la tercera década del siglo XXI y es alucinante que gran parte de la culpa de este problema sea de los medios de comunicación. Nos bombardean a noticias, noticias falsas, manipulación bajo interés, infoxicación, deporte (¿femenino?).

También hay un grave problema con la migración. Mujeres que llegan de países donde su función por ser mujer es muy limitada; gran choque cultural y social. Es toda una cadena, la política de género tiene que ir de la mano de la política migratoria.

Educar para ser es el reto del siglo XXI, para ser una persona con posibilidades, limitaciones, con conciencia, comprometida y con gestión emocional. No verter conocimiento barato, sino desarrollar competencias; muchas veces no sabemos gestionar la información.

¿Qué podemos hacer con el lenguaje inclusivo? Con este tema nos estamos alejando del foco del problema. El lenguaje es un tema complicado y muy sensible a rechazos. Se puede avanzar y actualizar ciertos términos anclados en el patriarcado, pero esta no es la forma, hay que dar luz a cosas más importantes, p. ej., a una educación inclusiva.

La historia no es lo que pasó ayer o hace un mes. Para poder entender nuestro presente, tenemos que mirar hacia nuestra historia. Entender el origen de tanta censura y manipulación para poder reflexionar y avanzar.

Desde pequeños, desde casa, enseñamos unos valores éticos a nuestros hijos desde el amor, la libertad, la responsabilidad, la justicia y el respeto. ¿Qué ocurre en la adolescencia? ¿Por qué se destruyen o se fragmentan esos valores que con tanto esfuerzo hemos estado trasmitiéndoles? Pensemos en ello.

Las mujeres salen a la calle, muestran su descontento, luchan por tener el mismo privilegio que nosotros. Así que, nos toca reflexionar cada día.

«Todos no podemos avanzar si la mitad de la humanidad va por detrás».
Malala Yousafzai.

«No deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre ellas mismas».
Mary Wollstonecraft.

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