Ya tan solo quedar mirar hacia el frente y contar con los dedos lo poco que queda para empezar la tan ansiada aventura.
El estar aquí cada vez me está consumiendo más.
Me muero de ganas de salir e intentar encontrar mi hueco. Quizás fracase pero al menos lo habré intentado.
Me ahoga la presión del dinero, me da pena la gente sin corazón, me enfurece la poca amabilidad de la gente. Me estoy convirtiendo en una persona que realmente no soy ni quiero ser. Me estoy haciendo más débil y apagando. Todo lo contrario a lo que siempre he sido.
Esta noche, sábado, me toca ir a la cama con muchos pensamientos en la cabeza. Todos ellos esperanzas e ilusiones en nuevos proyectos.
Nunca rendirse.
Por aquí sigo, leyéndote. No te rindas nunca, y si necesitas hablar, ya sabes ;)
ResponderEliminarAcabo de leer tu comentario. Muchas gracias por leer y comentar. Nunca me rendiré ;)
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