Hoy la entrada va dedicada a una persona la cual siento gran admiración.
Una persona que está pasando por uno de esos momentos delicados en la vida por el que nadie nunca quiere pasar.
Está aprendiendo de muchas cosas, de errores, de aprender a valorar. Está madurando.
Ya sabes que no creo ni en el destino, ni en la suerte ni en qué las cosas pasan por algo. Esta etapa te ha llegado por circunstancias de la vida, una etapa que te hará mucho más fuerte y te hará entender mejor muchas más cosas.
No te voy a pedir que no llores, al contrario, hazlo, desahógate y saca fuera los miedos, las inseguridades, la culpabilidad y los malos recuerdos. Desazte de todo eso y pasa de página.
Sobre todo ahora que te vienen muchos proyectos en los que tienes que dar el 100% de tí y que la gente sepa lo que vales. Tu vocación.
Un consejo más a parte de todos los que he estado dando hasta ahora? Aprovecha más todo lo que tienes a tu alrededor y disfruta. No dejes que "La Mala Costumbre" de arrepentirte de cosas pueda contigo. Acaba el día sin lamentarte por cosas que podías haber hecho. Porque vida sólo hay una y vivirla intensamente sólo depende de tí. De nadie más.
Haz de tu vida un proyecto enorme del que puedas sentirte orgullosa y no dejes nunca de sonreir por cualquier tontería que pueda llegar.
Para tí, amiga.
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