lunes, 26 de febrero de 2018

Caso Valtonyc

Hay varios puntos que matizar sobre el caso Valtonyc. Estamos ante uno de los primeros casos de condena con prisión por libertad de expresión. Pero, ¿hasta dónde llega la libertad de expresión? ¿Todo es legítimamente posible hoy en día? ¿Cuáles son los límites?

Aunque mi opinión no sea compartida con todos, no estoy en contra de que se investigue a Valtonyc por sus canciones. En ellas no solo ejerce su libertad de expresión, sino que amenaza e insulta a personas y grupos, independientemente de su ideología o posición social. Lo que no estoy de acuerdo es de su ingreso en prisión, hay otro tipo de medidas. 
Y esto me lleva a expresar mi rechazo hacia las decisiones judiciales en España, estamos cansados de ver desigualdades e injusticias jurídicas. No puede ser que sigamos viendo en los medios cómo cada día aumentan los casos de corrupción. Hasta 2015, hubo 1700 causas abiertas y 500 imputados o investigados, de los cuales solo 20 fueron condenados y llevados a prisión. Esto es lo que nos molesta a cada uno de los españoles. Nos molesta que nos roben y que peligre nuestra educación, sanidad o pensiones, algo que no parece importarles a nuestros políticos. Nos molesta la desigualdad en la justicia.
Siguiendo con el caso Valtonyc, no estoy a favor de que se postule con su frase: "A ver si ETA o con esta otra: "Quiero transmitir a los españoles un acabó con la libertad de 829 personas.
Luego alude a la Monarquía e Independientemente sea republicano o no, no por ello voy a amenazar o insultar públicamente a quien representa a esta clase social, que siguen siendo personas como
todos nosotros. 

Una cosa es insultar y otra cosa es hacer crítica, expresar nuestra opinión sin causar ese daño a la otra persona. En España nos falta hacer crítica responsable. Y en mi opinión, la educación es la que juega un papel importante en este tema. No podemos permitir que se genere ese odio hacia la otra posición. Porque, como bien nos cuenta la historia, todo odio nos lleva a la guerra. No quiero ver cómo grupos que siguen la ideología de Valtonyc se enfrenta a la ideología contraria.
Tenemos dos tipos de libertad de expresión; la objetiva, limitada por las leyes; y la subjetiva, la más importante, que forma parte de la ética, moral y conciencia de cada individuo.
Por último, dejar claro que hay superávit cuando se trata de denunciar y/o condenar tendencias políticas tendentes a la izquierda. Esto es, contrarias al partido político que gobierna. Esto no ocurre cuando se hace demagogia e incluso se halaga, por ejemplo, la dictadura franquista. El enaltecimiento del franquismo no es delito. No existe tal cosa en nuestro Código Penal, porque el PP se opuso a la reforma (Octubre 2013). Hacer apología a la dictadura franquista, que se llevó por delante la vida de miles de personas, sigue sin ser delito.
Así que políticamente, es un despropósito que esto ocurra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario