Pasan las horas, pasan los días... y también las semanas y no nos damos realmente cuenta de lo rápido que pasa ante nuestra vida. Estas últimas semanas me estoy dando cuenta de ello...
Me estoy dando cuenta del poco tiempo real del salto que doy de la cama por las mañanas hasta el volver a ella por la noche.
Y es que, nos perdemos miles de matices, miles de sensaciones, cosas nuevas por explorar, nos perdemos a la gente, nos perdemos la naturaleza que tenemos bajo nuestros pies...
Y es que nunca antes mis días habían sido tan monótonos y tan apagados.
Y es que después de 3 años en la carrera de educador social, no le recomendaría a nadie meterse a esto... 3 años llenos de vacío educativo, de 10 cosas de la carrera me quedo con 2.
Claro está que las situaciones que vas viviendo durante el día van reduciendo mi monotonía.
Porque, cuando yo estoy cargado de energía estoy dispuesto y me entrego totalmente con mis 20 niños pero cuando no me pasa eso, cuando tengo un día horrible y tengo que estar allí, delante de ellos e intentar cambiar mi estado, soprendetemente son ellos los que me ofrecen su apoyo y los que me hacen divertirme a mí. Es una sensación recíproca impresionante. Hoy me siento con ganas de cambiar gracias a ellos.
Y también esa sensación me pasa con los dos niños gitanos con los que estoy en el Proyecto de Servicios Sociales, que no todo es maravilloso pero si que hay momentos en los que merece la pena estar trabajando con ellos día a día e intentando trasmitirles lo mejor que yo sé. Que se te acerquen y te estrujen con un abrazo es una sensación increíble.
Y es que estoy ayudando al crecimiento personal de una persona, ¡caramba!, lo que le aprendan conmigo puede o no marcar en su vida. Eso es gratificante.
Desde aquí os animo a disfrutar en pequeñas dosis de este regalo muy mal valorado incluso por mí: la vida.
Qué bonito Abel!!!!! se me han puesto los pelos de punta, madremia....jajaja. Yo tambn siento lo mismo que tu. Es maravilloso estar trabajando en algo que te gusta, pero que además, te ayuda a ti mismo a mejorarte y a superarte. A pensar que cuando todo en la vida te va mal, están estos chikillos locos que nos devuelven la sonrisa y k nos hacen que queramos seguir hacia adelante.
ResponderEliminarSon chikillos locos que, sin kererlo, ellos son los que realmente tambn nos ayudan. Si esk hay que quererlos!!!!
Estoy deseando que llegue el martes ya!!! jajaja y tambn el jueves de la semana k viene, pa hacer la fiesta final y para lo de la evaluación.
BUeno, despues de todo esto, me voy a dormir pero con una sonrisa en la cara. Me gusta esto de lo del blog, asi recordamos lo k nos hicieron sentir. :)
PRECIOSO!! y la entrada también ;)
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